De ardillas, lirones, ratas y ratones… y castores, hámsters, gerbillos, puercoespines, etc

Un nuevo artículo de PMMV ha salido ha la luz y no quería dejar pasar la ocasión para comentar brevemente algo de su historia:

Gómez Cano, A.R., Cantalapiedra, J.L., Álvarez-Sierra, M.A. & Hernández Fernández, M. 2014. A macroecological glance at the structure of late Miocene rodent assemblages from Southwest Europe.

Como ya habréis visto en la nota de prensa oficial, se trata de un estudio que busca analizar la forma en que las faunas de roedores del Suroeste de Europa (la Península Ibérica y el Sur de Francia, en lo que se conoce como Región Iberoccitana) cambiaron durante el periodo comprendido entre hace 12 y 5 millones de años, el cual constituye en su mayor parte el Mioceno Superior.

Los principales resultados del trabajo los podemos resumir en que durante este intervalo temporal se desarrollaron varios conjuntos de especies (llamados componentes faunísticos en el artículo) que se comportan de manera diferenciada en el tiempo y el espacio. Es decir, la sucesión temporal que se da en las faunas, algo que todos asumimos como inevitable cuando se trabaja en escala temporales tan amplias, se superpone a una diferenciación biogeográfica basada en la existencia de dos provincias faunísticas dentro de la Región Iberoccitana. Distintos componentes faunísticos se comportaron de manera diferenciada dependiendo de si se encontraban en la provincia meridional (Provincia Centroibérica) o en la septentrional (Provincia Cataloccitana). Y esa distinción en sus comportamientos tuvo su base en las diferentes características ambientales de estas dos provincias (más árida y subtropical la meridional, más húmeda y fresca la septentrional) y en la diferente capacidad de reacción de los distintos componentes faunísticos frente a los cambios ambientales que se produjeron en los 7 millones de años abarcados por este estudio.

El Enfriamiento Global

Fueron seis los componentes faunísticos que detectamos en las faunas de roedores del Mioceno superior iberoccitano, pero no voy a profundizar aquí en sus distintas composiciones (si alguno está interesado, pues que vaya al artículo original, en donde lo explicamos todo muy clarito). Tan sólo comentaré que se pueden distinguir tres periodos temporales en los que dominaron diferentes parejas de componentes faunísticos, generalmente uno más asociado con la Provincia Centroibérica y otro con la Cataloccitana:

  • En primer lugar, las faunas de finales del Mioceno Medio fueron dominadas por componentes con un elevada diversidad de lirones, tanto terrestres como arbóreos. Sin embargo, estos componentes faunísticos se vieron negativamente afectados por el enfriamiento global que se inició hace 14 millones de años y que se prologó a lo largo de todo el Neógeno hasta dar lugar a las glaciaciones del Pleistoceno. La disminución de estos componentes culminó en el evento faunístico Vallesiense (la ahora tan discutida Crisis Vallesiense; consúltense los trabajos de Casanovas-Vilar et al., 2014 y Domingo et al., 2014 para una revisión de la situación actual de esta problemática).
  • Paralelamente se incrementó la diversidad de los dos componentes que sustituirían a las faunas anteriores. Uno de ellos agrupaba gran cantidad de taxones forestales, incluyendo un buen número de ardillas voladoras; mientras que el otro estaba marcado por la aparición de los primeros murinos (ratas y ratones del Viejo Mundo) en la península, asociados a ambientes abiertos. Particularmente, el componente más asociado a ambientes forestales se vió especialmente favorecido en la provincia septentrional por ese mismo enfriamiento global.
  • Finalmente, a medida que la temperatura del planeta continuaba descendiendo, componentes faunísticos asociados a los ambientes más áridos de la provincia meridional reemplazaron a los anteriores como componentes dominantes (en general, se suele asociar un planeta más frío con un incremento de la aridez). La diversificación de los murinos en estos ambientes cada vez más áridos parece que estuvo de alguna manera relacionada con la Crisis Mesiniense.

Tres familias de roedores, lirones, ardillas y ratones del Viejo Mundo

Esta breve descripción sólo hace hincapié en tres familias de roedores, lirones, ardillas y ratones del Viejo Mundo, pero eso no significa que no hubiera otros grupos de roedores que sufrieran similares destinos en la Región Iberoccitana. La diversidad de nuestras faunas durante el Mioceno Superior fue enorme, como corresponde a un área dominada por paisajes tropicales y subtropicales. Entre otros, también había hámsters, gerbillos, puercoespines, castores o eomyidos; pero en este periodo no llegaron a ser tan significativos (al menos en número de taxones) como las ardillas, lirones, ratas y ratones.

De ardillas, lirones, ratas y ratones... y castores, hámsters, gerbillos, puercoespines, etc

La decisiva influencia de los cambios climáticos en la historia evolutiva de los mamíferos

Para finalizar, me parece oportuno comentar que la idea de realizar esta investigación surgió como un intento de emular algunos grandes trabajos anteriores sobre sucesiones faunísticas, que siempre nos han parecido una de las cosas más interesantes que se puede llegar a estudiar en Paleontología. Sin duda alguna, de todos esos trabajos, el más querido por nosotros es el de van der Meulen & Daams (1992), los cuales nos introdujeron en las maravillosas faunas de roedores del Mioceno aragonés y su interés como indicadores paleoambientales. Mucho más reciente, tenemos el trabajo de Figueirido et al. (2012), que muestra la decisiva influencia de los cambios climáticos en la historia evolutiva de los mamíferos de Norteamérica. Y no podemos terminar sin recordar el trabajo que lo empezó todo, el estudio multivariante de las biotas marinas del Fanerozoico realizado por Sepkoski (1981). Una aportación como la nuestra viene a complementar la imagen que tenemos sobre las sucesiones faunísticas con una visión de gran resolución espaciotemporal, como sólo las faunas de micromamíferos del Neógeno ibérico pueden ofrecer. Este detalle nos permite vislumbrar la influencia combinada de cambios climáticos y variaciones biogeográficas en la evolución de la biosfera.

En respuesta al compromiso de PMMV con el movimiento Open Access (#OA), tal complemento al conocimiento científico ahora está disponible para todo el mundo en la nueva revista de acceso abierto que el grupo Nature lanzó hace algo más de un año, Scientific Reports. Debemos agradecer a su equipo editorial que haya tenido la amabilidad de sufragar la publicación de nuestro artículo, debido a la ausencia de financiación por la que pasa nuestro equipo a causa de los recortes presupuestarios que el gobierno español está imponiendo al sistema científico de nuestro país.

El «espíritu aventurero» de nuestra juventud.

En PMMV estamos muy contentos de poder afirmar que uno de nuestros doctores ha sido seleccionado para un contrato de investigación postdoctoral en Alemania por medio de la prestigiosa Fundación Alexander von Humboldt. Se trata de Juan L. Cantalapiedra, que el año que viene se incorporará al Museum für Naturkunde de Berlín para desarrollar nuevos y excitantes estudios sobre la evolución de los rumiantes y otros organismos. Allí colaborará con Faysal Bibi, un viejo conocido de PMMV por ser un antiguo estudiante de doctorado de Elisabeth S. Vrba coincidiendo con el final de la estancia postdoctoral del coordinador de PMMV, Manuel Hernández Fernández, en la Universidad de Yale. ¡Todos los círculos se cierran en un magnífico puzzle cósmico!

En nuestras estadísticas del equipo, Juan se une a Ana R. Gómez Cano, que ya lleva un año en el extranjero, mostrando su buen hacer como científica en el estudio de la evolución de los mamíferos del Neógeno africano. Ella se encuentra actualmente afiliada, también con un contrato postdoctoral, al Institut de Génomique Fonctionnelle de Lyon de la École Normale Supérieure de Lyon, colaborando con Laurent Viriot en el análisis de la ecomorfología dental de súidos y micromamíferos.

Doctores españoles

Así que podemos sentirnos orgullosos de que los doctores made in PMMV logran perseverar en la difícil carrera científica. Esperemos que los numerosos avances que están desarrollando en sus trabajos sirvan para que en un futuro no muy lejano sean capaces de regresar a España a continuar sus líneas de investigación (antiguas y nuevas) en unas condiciones adecuadas.

Confiemos en que se arregle a no tardar mucho la espeluznante situación por la que está atravesando el sistema científico español desde hace ya más tiempo del que se debería aceptar, y así podamos recuperar estos cerebros «fugados» (más bien desterrados por las administraciones que gestionan nuestra Ciencia) para que no se cumpla esta imagen:

Las necesidades de los jóvenes

Si se logra que estos

jóvenes investigadores

(ya no tan jóvenes, en cualquier caso; se trata de personalmente altamente cualificado, perfectamente capaz de llevar a cabo estudios sumamente sofisticados y dirigir sus propias líneas de investificación) puedan regresar a España para mostrar las nuevas aptitudes que hayan alcanzado con sus estancias en centros de investigación extranjeros, entonces se habrá logrado alcanzar lo que nuestros gestores llaman “movilidad exterior” y atribuyen al “espíritu aventurero” de nuestros jóvenes. Pero de momento, viendo lo que está pasando en otros equipos de investigación, ese no es el caso; así que tendremos que seguir hablando de “fuga de cerebros”.