Autor: paleontólogo

El «espíritu aventurero» de nuestra juventud.

En PMMV estamos muy contentos de poder afirmar que uno de nuestros doctores ha sido seleccionado para un contrato de investigación postdoctoral en Alemania por medio de la prestigiosa Fundación Alexander von Humboldt. Se trata de Juan L. Cantalapiedra, que el año que viene se incorporará al Museum für Naturkunde de Berlín para desarrollar nuevos y excitantes estudios sobre la evolución de los rumiantes y otros organismos. Allí colaborará con Faysal Bibi, un viejo conocido de PMMV por ser un antiguo estudiante de doctorado de Elisabeth S. Vrba coincidiendo con el final de la estancia postdoctoral del coordinador de PMMV, Manuel Hernández Fernández, en la Universidad de Yale. ¡Todos los círculos se cierran en un magnífico puzzle cósmico!

En nuestras estadísticas del equipo, Juan se une a Ana R. Gómez Cano, que ya lleva un año en el extranjero, mostrando su buen hacer como científica en el estudio de la evolución de los mamíferos del Neógeno africano. Ella se encuentra actualmente afiliada, también con un contrato postdoctoral, al Institut de Génomique Fonctionnelle de Lyon de la École Normale Supérieure de Lyon, colaborando con Laurent Viriot en el análisis de la ecomorfología dental de súidos y micromamíferos.

Doctores españoles

Así que podemos sentirnos orgullosos de que los doctores made in PMMV logran perseverar en la difícil carrera científica. Esperemos que los numerosos avances que están desarrollando en sus trabajos sirvan para que en un futuro no muy lejano sean capaces de regresar a España a continuar sus líneas de investigación (antiguas y nuevas) en unas condiciones adecuadas.

Confiemos en que se arregle a no tardar mucho la espeluznante situación por la que está atravesando el sistema científico español desde hace ya más tiempo del que se debería aceptar, y así podamos recuperar estos cerebros «fugados» (más bien desterrados por las administraciones que gestionan nuestra Ciencia) para que no se cumpla esta imagen:

Las necesidades de los jóvenes

Si se logra que estos

jóvenes investigadores

(ya no tan jóvenes, en cualquier caso; se trata de personalmente altamente cualificado, perfectamente capaz de llevar a cabo estudios sumamente sofisticados y dirigir sus propias líneas de investificación) puedan regresar a España para mostrar las nuevas aptitudes que hayan alcanzado con sus estancias en centros de investigación extranjeros, entonces se habrá logrado alcanzar lo que nuestros gestores llaman “movilidad exterior” y atribuyen al “espíritu aventurero” de nuestros jóvenes. Pero de momento, viendo lo que está pasando en otros equipos de investigación, ese no es el caso; así que tendremos que seguir hablando de “fuga de cerebros”.