Categoría: España

365 días han supuesto para el equipo de PMMV – Nuevas líneas de investigación

Ya se está acabando el año y toca hacer un poco de recapitulación sobre lo que estos últimos 365 días han supuesto para el equipo de PMMV. Y hoy vamos a empezar con las incorporaciones de nuevas (y no tan nuevas) caras al equipo.

Nuevas líneas de investigación

Empezaremos por los más jóvenes, que este año han sido poquitos. Por un lado, los planes de estudios adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior (Bolonia) mantienen a la mayor parte del alumnado pegado a sus libros y tareas; por otro lado, la crisis económica genera una incertidumbre sobre la carrera científica que no les anima a despegarse de esas mismas tareas para perseguir sueños investigadores; finalmente, la insaciable búsqueda de financiación hace que nosotros mismos tampoco tengamos un tiempo abundante para poder dedicárselo a los pocos que finalmente se animan. Pero pese a todo, tres valientes estudiantes de grado se unieron este año a PMMV. Mientras que Noelia Sánchez está investigando la geoquímica isotópica de los ecosistemas dominados por plantas C4, Daniel Casamayor y Alicia Ávila, como integrantes del Grupo de Paleontología del Equipo de Introducción a la Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas, enmarcan sus trabajos en el estudio de las faunas de carnívoros y aves del Mioceno Medio, respectivamente.

Si pasamos a personajes más veteranos, también hemos tenido una serie de incorporaciones postdoctorales muy interesantes. Por un lado, Laura Domingo, recién regresada de la Universidad de California, se ha incorporado al Departamento de Paleontología de la UCM con un contrato PICATA del Campus de Excelencia Internacional de la Moncloa. Por el otro lado, tanto Soledad Domingo como Gema Alcalde se han incorporado como miembros asociados de PMMV, a la espera de poder optar a financiación postdoctoral más o menos estable (que confiamos no tardará demasiado en llegar). Todas ellas han sido colaboradoras habituales del equipo PMMV en los últimos años, ya sea trabajando codo con codo en las excavaciones comunes en que participamos o asistiendo a los mismos congresos (la foto que acompaña a este párrafo es del EJIP que se celebró en 2009 en Portugal) o colaborando en diversas publicaciones. Con estas tres incorporaciones, se refuerza aún más el perfil paleoecológico y paleoambiental de PMMV, con toques geoquímicos, tafonómicos y ecomorfológicos.

Así que, en definitiva, seis nuevos investigadores forman parte de PMMV, contribuyendo a su renovación y aportando ideas refrescantes, nuevas líneas de investigación y muchos ánimos.

El «espíritu aventurero» de nuestra juventud.

En PMMV estamos muy contentos de poder afirmar que uno de nuestros doctores ha sido seleccionado para un contrato de investigación postdoctoral en Alemania por medio de la prestigiosa Fundación Alexander von Humboldt. Se trata de Juan L. Cantalapiedra, que el año que viene se incorporará al Museum für Naturkunde de Berlín para desarrollar nuevos y excitantes estudios sobre la evolución de los rumiantes y otros organismos. Allí colaborará con Faysal Bibi, un viejo conocido de PMMV por ser un antiguo estudiante de doctorado de Elisabeth S. Vrba coincidiendo con el final de la estancia postdoctoral del coordinador de PMMV, Manuel Hernández Fernández, en la Universidad de Yale. ¡Todos los círculos se cierran en un magnífico puzzle cósmico!

En nuestras estadísticas del equipo, Juan se une a Ana R. Gómez Cano, que ya lleva un año en el extranjero, mostrando su buen hacer como científica en el estudio de la evolución de los mamíferos del Neógeno africano. Ella se encuentra actualmente afiliada, también con un contrato postdoctoral, al Institut de Génomique Fonctionnelle de Lyon de la École Normale Supérieure de Lyon, colaborando con Laurent Viriot en el análisis de la ecomorfología dental de súidos y micromamíferos.

Doctores españoles

Así que podemos sentirnos orgullosos de que los doctores made in PMMV logran perseverar en la difícil carrera científica. Esperemos que los numerosos avances que están desarrollando en sus trabajos sirvan para que en un futuro no muy lejano sean capaces de regresar a España a continuar sus líneas de investigación (antiguas y nuevas) en unas condiciones adecuadas.

Confiemos en que se arregle a no tardar mucho la espeluznante situación por la que está atravesando el sistema científico español desde hace ya más tiempo del que se debería aceptar, y así podamos recuperar estos cerebros «fugados» (más bien desterrados por las administraciones que gestionan nuestra Ciencia) para que no se cumpla esta imagen:

Las necesidades de los jóvenes

Si se logra que estos

jóvenes investigadores

(ya no tan jóvenes, en cualquier caso; se trata de personalmente altamente cualificado, perfectamente capaz de llevar a cabo estudios sumamente sofisticados y dirigir sus propias líneas de investificación) puedan regresar a España para mostrar las nuevas aptitudes que hayan alcanzado con sus estancias en centros de investigación extranjeros, entonces se habrá logrado alcanzar lo que nuestros gestores llaman “movilidad exterior” y atribuyen al “espíritu aventurero” de nuestros jóvenes. Pero de momento, viendo lo que está pasando en otros equipos de investigación, ese no es el caso; así que tendremos que seguir hablando de “fuga de cerebros”.